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Cinco goles encajados en dos partidos frenan al Real Valladolid

Las derrotas ante Eldense y Granada dejan al equipo de Fran Escribá sin puntos pese a marcar en ambos encuentros. La dificultad para sostener los empates vuelve a poner el foco en la defensa.

El Real Valladolid ha encajado cinco goles en sus dos últimos partidos, una cifra que ha frenado su recuperación. Después del 5-0 al Albacete, el equipo perdió por 2-3 frente al Eldense y por 2-1 en Granada. Dos derrotas que muestran cuánto necesita mejorar su capacidad para proteger la portería y conservar los resultados.

El problema no ha sido la ausencia de respuesta ofensiva. El Real Valladolid marcó tres tantos entre ambos encuentros y consiguió empatar en las dos segundas partes. Sin embargo, volvió a encajar después de igualar, dejando sin recompensa el esfuerzo de la reacción.

Ante el Eldense, el equipo pasó de ponerse por delante con el gol de Arnu a marcharse al descanso perdiendo. Los tantos de Rastrojo, en el minuto 41, y Olabarrieta, en el añadido de la primera mitad, cambiaron el partido en un intervalo muy corto. Esa concentración de goles señala un tramo especialmente costoso para los pucelanos.

Barberá recuperó la igualdad en el minuto 83, pero Carmona decidió el encuentro en el tiempo añadido. El Valladolid no pudo mantener el empate durante los últimos minutos.

En Granada, el desarrollo fue diferente. Rodelas adelantó al conjunto local en el minuto 14, obligando al equipo de Escribá a jugar buena parte del encuentro por detrás. Garriel empató después del descanso, aunque el Valladolid terminó recibiendo el definitivo 2-1. La expulsión de David Torres añadió, además, una circunstancia específica que debe considerarse al analizar ese partido.

Partido

Goles encajados

Evolución del marcador

Resultado

Real Valladolid – Eldense

3

Del 1-0 al 1-2; empate a dos y derrota final

2-3

Granada – Real Valladolid

2

Desventaja inicial, empate a uno y derrota final

2-1

Total

5

Dos derrotas

0 puntos

La coincidencia más clara está en la dificultad para sostener la igualdad después de recuperarla. Eso no demuestra que todos los goles respondan al mismo error: para distinguir fallos de marcaje, pérdidas de balón o problemas de colocación es necesario revisar cada jugada.

El balance sí plantea una tarea concreta para Escribá: mejorar la organización colectiva en los momentos posteriores a marcar y evitar que varios minutos desfavorables decidan un encuentro. El Valladolid sigue encontrando el gol, pero necesita que su defensa le permita aprovecharlo.

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