El Real Valladolid recuperó los tres puntos ante el Leganés, pero acumula una media de 2,67 goles recibidos en sus tres últimos encuentros de Liga.
El Real Valladolid volvió a ganar, aunque el triunfo por 4-3 ante el Leganés dejó una tarea pendiente. El equipo de Fran Escribá ha encajado ocho goles en las tres últimas jornadas, una cifra que refleja las dificultades para proteger su portería incluso cuando consigue imponerse.
La secuencia comenzó en Zorrilla frente al Eldense, que marcó tres tantos y se llevó la victoria por 2-3. Después, el Granada anotó dos en Los Cármenes y también dejó al Pucela sin puntos. Contra el Leganés, los cuatro goles blanquivioletas permitieron cambiar el resultado, pero el equipo volvió a recibir tres.
Jornada | Partido | Resultado | Goles encajados |
10 | Real Valladolid – Eldense | 2-3 | 3 |
11 | Granada – Real Valladolid | 2-1 | 2 |
12 | Real Valladolid – Leganés | 4-3 | 3 |
Total | Tres jornadas | 3 puntos de 9 | 8 |
El balance del tramo es de siete goles a favor y ocho en contra. El Real Valladolid ha marcado en los tres encuentros, pero esa continuidad ofensiva solo le ha permitido ganar uno. Ante el Leganés necesitó alcanzar los cuatro tantos para superar a su rival.
La media de 2,67 goles encajados por partido explica la exigencia que está soportando el ataque. Cada concesión reduce el margen de error y obliga al equipo a mantener un elevado acierto en la otra portería.
La victoria ofrece alivio y permite trabajar con tres puntos más, pero mejorar la seguridad defensiva sigue siendo una prioridad. El siguiente paso para el conjunto de Escribá pasa por conseguir que su capacidad goleadora esté acompañada de un mayor control de los encuentros.
