El Real Valladolid ha dado este miércoles el pistoletazo de salida a su campaña de abonados para la temporada 2026/27, una de las más esperadas de los últimos años tras el descenso a Segunda División. Bajo el lema “Un sentimiento grabado en piedra”, el club blanquivioleta busca reforzar el vínculo con su afición con una campaña cargada de simbolismo, protagonizada por el actor vallisoletano Ginés García Millán y ambientada en el Castillo de la Mota de Medina del Campo.
Lejos de centrarse únicamente en los precios, el Real Valladolid ha querido transmitir un mensaje de fidelidad y pertenencia, insistiendo en que el compromiso con el club debe mantenerse tanto en los buenos como en los malos momentos. La utilización de escenarios emblemáticos de la provincia mantiene la línea de comunicación que el club ya había seguido durante las presentaciones de sus nuevos fichajes este verano.
Subida moderada de precios
Como era previsible tras el lanzamiento oficial, los abonos experimentan una subida media cercana al 5 %, lo que supone aproximadamente un euro más por partido respecto a la pasada campaña.
El periodo de renovación permanecerá abierto hasta el 10 de agosto, mientras que entre el 12 y el 14 de agosto los abonados podrán solicitar cambios de localidad. Las nuevas altas comenzarán el 17 de agosto, una vez iniciada la competición liguera, aprovechando que el conjunto blanquivioleta disputará sus tres primeros encuentros lejos del José Zorrilla.
Premio a la fidelidad de los abonados
Una de las principales novedades de esta campaña es el incentivo a la asistencia. El club premiará con acceso gratuito a los posibles encuentros de Copa del Rey y a un eventual playoff de ascenso a aquellos abonados que hayan asistido —o cedido su asiento mediante el Portal Blanquivioleta— en, al menos, el 80 % de los partidos disputados hasta ese momento. Con esta medida, la entidad pretende aumentar la ocupación del estadio durante toda la temporada y reducir el número de localidades vacías en días de competición.
Cambios en las categorías y homenaje a la historia
La campaña también introduce modificaciones en los tramos de edad de los abonados, desapareciendo la categoría de cadete y reorganizando el resto de modalidades. Además, el club mantiene descuentos para desempleados y personas con discapacidad e incorpora referencias a leyendas históricas del Real Valladolid en los propios carnés de abonado, un guiño a la identidad blanquivioleta que acompaña el lema elegido para esta temporada.
El reto: mantener una de las grandes masas sociales de Segunda
Más allá de la estética de la campaña, el verdadero desafío será comprobar la respuesta de una afición golpeada por un nuevo descenso. El objetivo del Real Valladolid pasa por conservar una masa social que volvió a situarse entre las más importantes de la categoría la pasada temporada, demostrando que, pese a los resultados deportivos, el respaldo de Zorrilla continúa siendo uno de los grandes activos de la entidad.



