El conjunto pepinero empató ayer ante el Mallorca después de cuatro derrotas consecutivas. Zorrilla enfrentará a dos equipos necesitados de una reacción.
El Real Valladolid tendrá en su próximo compromiso liguero una oportunidad para recuperar terreno ante un rival que también atraviesa dificultades. El Leganés llegará a Zorrilla después de cinco jornadas consecutivas sin ganar, un periodo en el que únicamente ha sumado un punto de los quince posibles. El empate de ayer frente al Mallorca (1-1) frenó su cadena de derrotas, aunque no puso fin a la sequía de victorias.
La mala racha comenzó con una derrota en Butarque ante el Castellón (0-2). Después llegaron dos desplazamientos especialmente duros, saldados con un 4-0 en Cádiz y un 3-0 en Almería. El regreso a casa tampoco permitió reaccionar: el Córdoba se impuso por 0-1. Cuatro derrotas sin marcar y diez goles encajados antes de recibir al Mallorca.
El encuentro de ayer dejó, al menos, una respuesta del conjunto madrileño. Luvumbo adelantó al Mallorca y Álex Millán igualó en la segunda parte, permitiendo al Leganés volver a puntuar y reencontrarse con el gol.
Jornada | Fecha | Partido | Resultado |
7 | 28 de septiembre | Leganés – Castellón | 0-2 |
8 | 3 de octubre | Cádiz – Leganés | 4-0 |
9 | 11 de octubre | Almería – Leganés | 3-0 |
10 | 16 de octubre | Leganés – Córdoba | 0-1 |
11 | 24 de octubre | Leganés – Mallorca | 1-1 |
Balance de estas cinco jornadas: cuatro derrotas, un empate, un gol a favor y once en contra.
Para el Real Valladolid, el partido representa una ocasión para cortar sus dos derrotas consecutivas, ante Eldense y Granada, y volver a aprovechar el factor Zorrilla. Sin embargo, la situación del rival no garantiza un encuentro sencillo: el Leganés acaba de detener su caída y buscará convertir ese primer punto en una recuperación.
El desafío del equipo de Fran Escribá será acompañar su continuidad goleadora con mayor seguridad defensiva. Después de marcar en sus seis últimos encuentros, el Pucela necesita que ese rendimiento ofensivo vuelva a traducirse en puntos. Ante un rival con dificultades para anotar, reducir las concesiones puede resultar decisivo para recuperar la victoria.
